jueves, 7 de diciembre de 2023

CUATRO FIESTAS

La versión original de "Las cuatro fiestas" fue grabada por "El Cuarteto del Monaco" del que era director musical: Adolfo Echeverría. Con él actuaron Ángel "Angelito" Monsalvo (líder, guitarra), Andrés García (tumbadora), Carlos Guardo (bongós), Elías Paz (voz), Ñeñe García (voz), Nury Borrás (voz) y Pedro Juan Meléndez (voz).

Adolfo Echeverría es una leyenda de la música latinoamericana.

Nury Borrás era una educadora con alma musical.

Elías Paz cantó con todas las grandes orquestas colombianas, estuvo en el proyecto magnífico de los "Veteranos del Caribe" y hasta no hace mucho aún se trepaba a la tarima con la orquesta de Juancho Torres.

En el Caribe colombiano 7/8 de Dic es impensable sin Las 4 fiestas, hoy más oída en la versión de Diomedes Díaz.

https://youtu.be/Mgu8Ah7kSAg

viernes, 15 de septiembre de 2023

BOTERO

Se fue un valiente que se atrevió a pintar la Colombia oscura, nunca tuvo problema en reconocer que hizo suya la paleta de Piero della Francesca y los pintores italianos del siglo XV, tenía el coraje de defender la pintura figurativa en la que también innovó y fue vanguardia, asombrosamente fue un antioqueño en verdad universal y plantó su obra a lo largo y ancho del mundo. Hoy está en la gloria que con todo merecimiento alcanzó tempranamente en vida. Buen viaje, Maestro.

martes, 22 de agosto de 2023

Bernardo Arévalo, nuevo Presidente de Guatemala


Hoy Hernando, un amigo astrofísico de Francia, me habló de la elección de Arévalo en Guatemala: —Bernardo Arévalo, activista anticorrupción, sociólogo, políglota, fue el candidato de un partido emergente compuesto en su mayoría de profesionales urbanos. Su mandato es neutralizar el pacto de corruptos de políticos, élites burocráticas y empresarios que perdió el monopolio del poder. 
Le dije: —Ojalá no se tope Arévalo con una oposición consolidada, criminal y dispuesta a que no quede piedra sobre piedra, anclada en el dolor de haber perdido el poder corrupto que aprovechó por 2 siglos para hacer de las suyas, sin importar la gente del país nacional, que es lo que ha ocurrido acá con Petro a quien le toca batirse a duelo cada día contra los medios de gran circulación —casi todos—, la dirigencia gremial, los grandes empresarios, la banca, las aseguradoras, los grandes terratenientes, los fondos privados de pensiones, los empresarios de la salud, los políticos —adversos y de la partidos tradicionales—, lo que llaman el crimen organizado, los grupos armados ilegales, los amigos de la guerra, toda clase de expoliadores del erario y colectivos como el cuerpo médico —casi completo—, todos los que ven como  obstáculos a los asuntos ambientales, climáticos, sociales y de género, los fanáticos religiosos, etc. Es muy difícil.

domingo, 13 de agosto de 2023

GUILLERMO OLIVEROS • R.I.P.


Decía el Doctor Baquero Zamarra que en el caso de Guillermo Oliveros el mito no era más grande que el hombre sino, quizás, más pequeño.

En el Hospital San Juan de Dios, refería Baquero, muchos de los pacientes esperaban tiempos para que les tocara el turno de ser operados por el Profe Oliveros en la  convicción de que la cirugía que necesitaban tenía el éxito asegurado con él.

Alfredo Constaín, gran cirujano formado en el San Juan, sostiene que Guillermo Oliveros era un monstruo de la cirugía, dueño de una técnica y una recursividad insuperables, como su calidad humana.

La maestría de Guillermo Oliveros, reconoce el propio David Baquero, trascendió hospitales, facultades de medicina y generaciones, pero –precisa– no es más admirable que su vocación de servicio al paciente, a sus familiares, a sus colegas y compañeros de trabajo –y a sus discípulos, agrego yo, pues la vida del Profe estaba signada esencialmente por el enseñar–.

Muy pocos docentes en mi vida tuvieron la cercanía amistosa y cariñosa conmigo, como estudiante y colega, como la tuvo Guillermo. Un hombre de una generosidad, un desprendimiento y una capacidad de ponerse al nivel de uno para poder compartir sin par. Tengo los mejores recuerdos y toda la gratitud.

¡Buen viaje, querido Profe Guillermo Oliveros!


domingo, 23 de julio de 2023

96 de Luis Alberto


Un chino en la flor de los 20 —o sea yo— timbra una tarde en la casa de la 61 en el lento y no fácil proceso de conquista de Fachito, esperando que ella abriera el portón, y el que sale es un señor grueso, de lentes y bigote, elegante pero adusto y de ceño fruncido, que, girando el torso, gritó "¡Fabiolita!" por respuesta a mi "Buenas tardes, hágame un favor, ¿Fabiola?". Yo me quedé esperando en la entrada, acojonado, como dicen los gachupines, y no le volví a ver hasta quizás un año y medio más tarde, en la finca, de cortos, llegando a jugar vóleibol al potrero de los caballos, en la alegría de sus 57. La diferencia de ánimo de esos dos momentos reflejaba, seguramente, los sentimientos encontrados que se cruzaban en su alma por la satisfacción de una etapa estelar en su vida profesional, el logro reciente de "Las goteras" y la congoja por la inimaginable partida de Hernán.

Poco después, también en Mosquera, en el jardín frente a la casa, resulté sólo con él y entonces, "jalándole" la lengua para que hablara de la Universidad Nacional, de historia colombiana y de política, empezó una conversación que casi 40 años después continúa sin mayor pausa. La manera de tratarle desde entonces, signada por la admiración y el respeto, no pudo ser otra que llamarle "Doctor".

¿Cómo más podía dirigirme a un hombre formado en la cátedra de Gerardo Molina, del hacendista Lleras Restrepo, de Don Luis López de Mesa y del Maestro Julio Carrizosa, que más que liberal parecía radical en su ideario, redondeaba los 35 años de ejercicio profesional, era un penalista respetadísimo, había sido Juez de la República, había llevado el primer negocio por mala práctica médica en la historia de Colombia y fungido como abogado de Palacio e intervenido en los procesos derivados de la crisis en torno a la Financiera Furatena y a la caida del Banco Nacional, había recorrido medio mundo y, con Doña Gloria,  encabezaba una familia ya con cara de clan –eran 28–?

Y fue "el Doctor" siempre. En todo momento. El Doctor en celebraciones y festejos. El Doctor en vacaciones –aún estando más prendidos que un pesebre, como en las noches de "guayabita" con Alvarito en el Tolima–. El Doctor en viajes y paseos –incluso empapados ambos hasta los tuétanos, como en la lavada que nos metimos bajo las cataratas de Iguazú, o siendo yo confundido con su "hermano", como ocurrió en el hotel de Cuzco–. Y, claro, el Doctor en los momentos de dificultades en los que ha sido tabla salvadora por su experiencia, su sabiduría jurídica, su buen seso, su ecuanimidad y su ponderación.

Aún me cuesta trabajo no nombrarlo así, Doctor Suárez.

En veces le he dicho Suegro, que lo ha sido magnífico desde la noche en el apartamento de la 87 cuando recibió con alborozo el anuncio de nuestro matrimonio con la pregunta "¿Y dónde quieren la fiesta?". 

Pasada la meta volante de los 95 exige insistidamente en que le diga Luis Alberto. Me es difícil y antepongo el "Don", el de "Pater Familias" y que hace justicia a una de sus facetas más determinantes para todos, la de consejero. "Dn", dicho de prisa. Pero él se percata y no me queda de otra que acatarlo y lleno de cariño decirle entonces como ahora le complace, Luis Alberto.

¡Feliz Cumpleaños, querido Luis Alberto!



http://unasvainas.blogspot.com/2020/07/distracciones-de-un-aprendiz.html

http://unasvainas.blogspot.com/2016/01/de-responsabilidad-medica.html

http://unasvainas.blogspot.com/2016/02/cantinflas.html


sábado, 1 de julio de 2023

1º VII 2023 Celebración 35 Aniv. Prom. '88 Med. UN


Creo que fue nuestra Clarita, tan profundamente atada al corazón de todos, quien me dijo "no voy a perderme esta oportunidad de ver a tantos personajes juntos", como parafraseando el "a tantas bestias juntas" que sería propio de Giovanni. No se equivocaba. Había que aprovechar. Los afanes de estos tiempos poco momento dejan para verse con la familia. Y eso terminamos por ser, más allá de visiones tan divergentes sobre dioses, demonios, hombres, fantasías y realidad, por haber compartido muchas vivencias, la misma casa y la misma educación, haya entrado la letra al cacumen amorosamente o con sangre a raudales. 

Y a propósito de dioses, hoy sería calva, o más bien propicia, ocasión para recordar anécdotas de maestros queridos como Guillermo Oliveros o Alfredo Rubiano, Ricardo Alvarado o Jairo Bonilla, Andrés Rosselli o Efraín Bonilla, Dimas Contreras o Harlem Poveda, Germán Romero o Pedro Farías. 

O para hacer recuento de los muchos apodos que como molestan, jocosamente terminaron también por identificarnos, tanto como nuestros nombres, se deben en su mayoría al inefable "Calceto" y no tienen caducidad. 

O de las "rascas" incontables en tiempos de la Ciudad Universitaria que por la querencia de Holmes terminaban a menudo en "El Balcón del Tango". 

Pero resulta que una o varias de Sus Mercedes, oí, quisieran para este festejo que nos convoca la cortinilla de los himnos de la música que nuestro "Covo" bautizó como "conciente". 

Pues bien, en la felicidad de verlos tomo los versos de Pablo, "el Señor del Filin", para poder decirles que el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos. 

Pasan los años y cambia lo que se siente y cómo se siente. 

Falta mucho pero vamos aprendiendo a no forzar las cosas, advirtiendo que en cada conversación empieza a haber un pedazo de nostalgia y apreciando que lo más importante es quizás el silencio, si bien, a la vez, es un poco más fácil quitarse las máscaras con frecuencia. 

Las discusiones se atemperan o se acaloran porque perdemos tolerancia a las sinrazones y más fácilmente decimos que no para poder construir armonía en nuestros propios corazones, a la vez viejos y jóvenes pero más difíciles de desbocar, quizás en procura de conciliar la esperanza infatigable y la prudente falta de esperanza, las delicias del caos y las de la estabilidad. 

Desde otro lado, volviendo a que terminamos por ser familia, apreciamos, sinembargo, que necesitamos más abrazos. Muchos más.

Vamos viviendo viendo las horas que van muriendo y lo que se impone es abrir puertas para que fluya el afecto y no los resquemores, para el perdón y para la aceptación. 

Para que podamos también sostener, sin romantizar la realidad, que fuimos muchachos una vez y nos gustó, como ahora nos gusta ser pichones de viejos, atesorando la maravillosa riqueza de la experiencia. 

Que esa apertura nos inspire hoy y hacia adelante pues, como muchos seguramente se han preguntado en torno a esta celebración, a juzgar por la nutrida asistencia, no sabemos si estaremos en la siguiente. 

Alegrémonos y demos gracias por lo andado pero —reconociendo que envejecemos cuando nos damos cuenta de que empieza a sobrarnos un poco de pasado, los recuerdos se acumulan y ya no sabemos qué hacer con ellos— confiemos en consecuencia en mantener la capacidad de sorpresa, la curiosidad y la alegría por dar para que los años por caminar sean buenos y, entonces, ojalá muchos y, de alguna suerte, compartidos. 


sábado, 10 de junio de 2023

Fiesta Matrimonio Santiago & Jessica - Club La Aguadora, Bogotá


Santiago es inteligencia y curiosidad, es inquietud, es querer ver, aprender y hacer más pero siempre de manera novedosa y creativa aunque persistente y disciplinada, es pasión en el propósito. Jessica es chispa, talento, amor propio, convicción, energía, determinación. Y ambos, desde orillas diferentes, han consolidado, a partir de su feliz encuentro en el circo, una relación en la que mutuamente respetan sus espacios, sus tiempos y sus intereses y en la que, a la vez, permiten converger sus carácteres disímiles, sin perder la riqueza de sus almas, en unidad tolerante, comprensiva y plena de diversión por virtud del amor. Testigos de esa maravillosa construcción en pareja, les hemos visto crecer y caminar con determinación hacia sus metas. Y es lo que en estos días celebramos plenos de alegría. Pido a todos Ustedes, tan importantes y queridos para ellos y para nosotros, para nuestras familias que ahora se unen en una sóla, que dediquen sus mejores deseos y pensamientos a nuestros amados y admirados Jess y Santi, no solo en este instante feliz sino en todos los días del porvenir, para desearles junto a nosotros dicha sin límites y que tengan una vida compartida plena de comprensión, de entendimiento, de sabiduría para enfrentar las dificultades, de capacidad para ponerse en los zapatos del otro y de disfrute, no sólo de los regalos de la existencia, que han sido, son y serán abundantes, por que los merecen, sino de cada momento y de cada pequeña cosa –el secreto de la felicidad, la felicidad misma–. Los amamos y su unión en matrimonio nos da una de las alegrías más grandes de la vida.