miércoles, 7 de junio de 2017

DE VILLAMIL, MORALES, RAJALEÑAS Y BAMBUCOS

Jorge Villamil, del Tolima grande, como mi abuelo, coetáneo de mis suegros y médico, como yo, hizo más de doscientas canciones inspiradas y dedicadas, casi todas, al terruño. Fue grande y se le reconoció en vida, como debe ser. Escribió de todo. Javier Solís le grabó "Espumas" y decían que "Oropel" "Los Guaduales y "Llamarada" sonaban en Colombia más que el Himno Nacional. Sus composiciones y las de
José A. Morales les permitieron a los duetos más famosos de la música colombiana alcanzar la gloria. Recuerdo que uno de mis planes preferidos en Girardot, en tiempos del internado, era irme al Bachué -antiguo Hotel Piscina, escenario de los amores de mis viejos- al final de la tarde, casi siempre con mi viejo amigo Fabricio García, pedir una cerveza helada o un aguardientico y sentarme a oír al dueto de bambucos y rajaleñas de turno -siempre eran buenos-. En alguna época me supe una parte del repertorio de Garzón & Collazos y de
Silva & Villalba, rico en piezas de Morales y Villamil, que no faltaba en las serenatas que con mis hermanos Germán, Constanza y Alfredo y mi cuñado Enrique le dábamos a mi mamá por que no era posible encontrar otro regalo que le agradara tanto. Fue ella la que me enseñó muchas de esas canciones y a querer la música de nuestras montañas que nunca he dejado de oír. En los años en que vivimos juntos en México, ni mi esposa, Fabiola Suárez, Fabricio, mis compadres, Xiomara Castillo y Gonzalo Hernández, o yo podíamos evitar que los ojos se nos aguaran por culpa de los pasillos de Zabala y Barrera.
https://youtu.be/2foHsMYWLgM