jueves, 13 de abril de 2023

60s de Pomponio


Hay cumpleaños especiales y este, con llegada al 7⁰ piso, es uno de ellos, por la cifra redonda de años alcanzados, porque de peláo uno veía imposible llegar a 40, como mucho aspiraba a estar vivo para el 2000 y lo de 60 era inimaginable, porque se atraviesa la meta volante aún en buenas condiciones y porque todo ocurre o concurre, mejor, junto a la celebración del aniversario #35 de nuestro matrimonio con Fachito, con alegría plena por la unión de Ma Paula & Jairo y por la boda de Santiago & Jess, y de también 35 años de graduación como médico –y de 30 como papá y como radiólogo–. Gracias a la Providencia por permitirme estar aquí pero sobre todo por poder hacerlo al lado de mi Amorcitiquitica, en el cariño gigante de mis admirados hijos que nos llenan de orgullo y en la compañía de la familia y los amigos que son quizás el mejor regalo que me ha dado la vida. Sea esta oportunidad para la oración tan apropiada que reza:

Señor:
Estoy envejeciendo y por eso hoy te pido que me calles cuando hable de lo que no se, de lo que no deba o de lo que no importe y cuando me repita y que me impidas meterme en la vida de los demás, dar opinión o consejo no pedidos o ser culipronto pero que me hagas solícito y directo, como el dermatólogo –al grano–. También te ruego, Señor, que selles mis labios para que no hablen de mis achaques y dolores y que abras mis oídos para que escuchen con paciencia el relato de los males ajenos, que me recuerdes siempre que generalmente estoy equivocado, que me des dulzura para no ser un viejo amargado, una de las obras supremas del demonio, y que, como hasta ahora, me sigas bendiciendo con Tu Ayuda para extraer de la vida toda la gozadera posible, bálsamo imprescindible para pasar el ratico que llamamos existencia terrenal o, más bien, platanal.
Amén.

jueves, 2 de marzo de 2023

BUKELE Y SU NUEVO CAMPO DE CONCENTRACIÓN


Jamás podré entender en qué parte de esto hay humanidad, empatía, reparación, conmiseración, resocialización, respeto, justicia, garantía de no repetición. La respuesta a las atrocidades que cometieron no pueden ser atrocidades. Es tal cual como cuando en Colombia se preguntaban por qué no está bien que las FFAA violen, asesinen, desplacen, torturen y desaparezcan si paracos y guerrillos lo hacen. No hubo manera de que entendieran la razón elemental: por que las FFAA son Estado y Sociedad, están por dentro del marco legal, no en el crimen, no son guerrillos ni paracos. Contra las maras no se puede actuar como maras.

jueves, 2 de febrero de 2023

Reforma a la Salud 2023

Lo bueno para quienes adoran el sistema de salud de Colombia, tal como funciona, es que los médicos trabajemos como albañiles o jornaleros y sin vacaciones, cesantías ni prestaciones, que haya varias EPS en las que el trámite de una cita o procedimiento dure meses, que haya que interponer tutela para que otorguen muchos derechos (no sólo medicamentos especiales) –se ponen 1200 tutelas al día por fallas del sistema de salud– y que decisiones médicas vitales deban atravesar juntas, comités y verificaciones administrativos que producen humo blanco cuando ya es tarde. Por eso hay que oponerse con patas y manos a que toquen ese monumento a la perfección que es el sistema de salud colombiano, dicen.
Pero tapar las rendijas por donde se va la plata sí que no les suena. Y eso que es plata de ellos, de esos mismos del 73% y de los demás aportantes al sistema. Nadie va a dejar al país sin un aparato de atención a la salud sino que se va a tratar de solucionar problemas. No vengan a decir que no hay que corregir cosas que urge corregir en un esquema que dio pie a Palacinos, Medimases, etc. Y esperemos a saber que es lo que va a llegar al congreso para ser debatido antes de empezar a despotricar desde el desconocimiento. Si tienen tiempo hojéen las cosas que hay en la base de la intención de la reforma y en el sector para ir formando una opinión informada.
Los grandes empresarios de la salud no están invirtiendo, más por que saben que ya no pueden robar y esquilmar –como antes– para que las utilidades de las inversiones sean descomunales que por incertidumbre financiera. 
Lo que hay es nostalgia de un régimen de cacos que daba réditos y beneficios a un grupúsculo de privilegiados.
Dice Alejandro Gaviria: " ... Una reforma a la salud es necesaria. Los sistemas de seguridad social deben reformarse de manera permanente. Existen consensos, más o menos definitivos, sobre la necesidad de una mayor inversión en salud pública, de un mayor énfasis en la atención primaria, de una reivindicación del talento humano, de una implementación de modelos diferenciales y de una mayor transparencia en las transacciones que implicaría, por ejemplo, la eliminación de la integración vertical... ".
Finalmente, la reforma, buena o mala, ya está enterrada por las presiones de todo tipo de los negociantes de la salud y por que independientemente de lo que se proponga el Partido Conservador, el Partido de la U, el Partido Liberal, el de muchos bienamado Centro Democrático, Colombia Justa Libres y Mira ya anunciaron que se van a ir en contra por que sí.

lunes, 30 de mayo de 2022

95s de Doña Gloria


Los "pollos" de la familia recordarán "Citas Citables" de "Selecciones del Reader's Digest":


No puede haber gracia donde no hay discreción.
Cervantes

Callando es como se aprende a oír, oyendo es como se aprende a hablar y hablando como se aprende a callar.
Laercio

La discreción es una virtud, sin la cual dejan las otras de serlo.
Bacon

No hables a menos que puedas mejorar el silencio.
Borges

Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es ésta la primera ley de la Naturaleza.
Voltaire

El silencio es una fuente de gran poder.
Lao-Tse

De todas las reacciones posibles ante una injuria, la más hábil y económica es el silencio.
Ramón y Cajal


Alguna vez George Bernard Shaw dijo "Soy tan partidario de la disciplina del silencio que podría hablar horas enteras sobre ella". Quien podría hablar ilimitadamente sobre el buen callar es Doña Gloria. No porque el mutismo la caracterice sino por que ha tenido siempre el atributo maravilloso de la palabra precisa y medida, utilizada casi sólo para aconsejar, ayudar y dar alivio y cariño, con apego a lo de "no decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga falta", de que hablaba Maurois.

El jueves último decía yo que la fotografía de ella junto a las flores por su cumpleaños reflejaba el llegar a los 95 años dedicada a amar y servir, sin meterse en la vida de nadie, desde la prudencia, el silencio, la discreción y la tolerancia, cristianamente, austeramente, sin alardes, con mucho estoicismo y con desprendimiento total. Y es que pareciera que mi suegra siguiera el consejo griego de vivir oculta ("con bajo perfil" dicen ahora), con mesura y alejada de excesos.

Sus movimientos y su aliento son hoy un poco más difíciles y sus recuerdos en veces tardan algo en llegar. Sus ojos no miran siempre lo que tienen al frente sino que por momentos escarban el pasado o se pierden en la ensoñación. Sus respuestas, indiscutiblemente sabias, se toman tiempo que los demás, con frecuencia, no sabemos darles. Pero desde semejantes circunstancias las virtudes que antes mencioné y que adornan a Doña Gloria se acrecientan.

También el 26 de mayo le pedía perdón por no haber sido capaz de aprender sino sólo un poco de lo mucho que su maravillosa vida –¡y qué vida!– nos ha enseñado y nos continúa enseñando en cada día. Pues bien, les invito a celebrar el regalo de la existencia de la abuelita, no sólo en este festejo que nos congrega sino en el propósito de la imitación, con la seguridad de que jamás llegaremos siquiera a la altura de sus talones.

sábado, 23 de abril de 2022

Un cumpleaños muy especial de Connie

Dicen que los inmortales persas, los pecétairoy macedonios y los centuriones romanos llevaban detallada cuenta de sus heridas de guerra. Mi mamá lo hacía con las numerosas operaciones de que fue objeto que eran sólo una parte de las muchas adversidades que enfrentó y superó gracias a su increíble fortaleza física y emocional. Y digo increíble más que por extraordinaria por absolutamente inesperada en una mujer de talla y talle normales y de carácter sí recio pero desprovisto de alardes y extravagancias. Que se sepa  Constanza, Connie, nuestra Buñi, no lleva el recuento pormenorizado de los males de salud que ha padecido, que tampoco han sido pocos o sin importancia, ni de las duras pruebas con que ha lidiado su espíritu noble, pero a todas luces, como Lucila, posee una personalidad y una resistencia del todo fuera de lo común que no se corresponden con su más bien menuda "humanidad", como se dice en el argot de los narradores de boxeo. En otras palabras, Buñuela ha recibido la buena herencia de su madre y en ese legado la determinación de sobreponerse y de estar bien, compuesta y a la orden para sí misma y –especialmente– para los demás es una bendición presente y hacia el futuro para todos nosotros, por que en nuestro beneficio y de su esencia  es darse a los necesitados de manera irrestricta, amorosamente, con toda prontitud y sin excusa, al extremo de haber hecho de tal vocación su oficio y su quehacer vital. Mi hermanita, la menor, sostiene ella con vehemencia, siempre está presente, en todas las horas, y su preocupación genuina por todos en la familia, traducida en acción solidaria, es el mejor regalo que nos dió la Providencia y por eso, por mucho más, por su vida, agradecidos, celebramos hoy con alborozo este cumpleaños tan significativo.

sábado, 4 de diciembre de 2021

VAMPI


Aturdido por la ausencia temprana de Enrique, "la chispa de la vida", como le decía mi mamá, tomándole el pelo, "el Vampiro", de acuerdo al mote perpetuo que le pusieron "Topo" y "Topin", nuestro "Vampi", mi cabeza no para de recibir, atropellados y en desorden, relámpagos en tormenta desde el cajón de los recuerdos en los que él aparece.


Llevándome al cine muchas veces pero especialmente el día triste en que murió Rebeca, la lora legendaria de la casa. 

Probando conmigo el Chevrolet Biscayne de mi papá en las cuestas de Santa Ana. 

Punteando nervioso la guitarra en las muchas serenatas de la familia. 

Instalando los aparatos de sonido que reemplazaron la vieja radiola artesanal de enormes parlantes de la casa. 

Haciéndome tomarle el gusto al picante en la taquería de la avenida a Suba. 

Divertido con personajes pintorescos y extraños de la familia como la tía Flor, el tío Remigio o "Charles Atlas".

Roncando como locomotora con María Paula de bebé felizmente dormida en su pecho en el apartamento de Niza IX.

Poniendo sus discos de Glenn Miller y Tommy Dorsey que me dejaron para siempre matriculado en el Jazz. 

Recibiendo de mis manos en ACOPI la carta de reconciliación de mi papá. 

Fumigando conmigo, presa del pánico, mariposas negras, duras de matar, con todos los atomizadores disponibles, en el muro de piedra de la sala de la casa.

Asustado después de estrellarse por culpa de Don Juan que le azuzaba. 

En la 127 despachándose al desayuno los "calentáos" más monumentales que se han preparado jamás. 

Amanecido con Santiago Gamboa y conmigo en Delhi desnudando su alma. 

Llevándome a la sastrería del señor Niño en las Cruces para que me hiciera el primer terno entero de mi vida. 

Jugando tarro con Germán, Alfredo y toda la chinamenta de la cuadra en la Bella Suiza. 

Desbaratando el televisor de mi papa para intentar un arreglo que no logró ni siquiera el viejo Pinto, el electricista de Usaquén, a quien acudieron para que lo rearmara.


Son interminables las memorias. No puede ser de otra manera. Enrique fue el yerno amadísimo de mis viejos, se metió en el centro de la familia hace medio siglo y se quedó ahí para siempre. 

Vampi, el compañero de vida de mi hermana Constanza, padre de mis queridos sobrinos Natis, Jime, Nico y Lalo, superabuelo de Manu, Ana Sofía, Pito, Danny y Simón, fue alcahueta y compinche en mi infancia, mi padrino, testigo de los eventos más importantes de lo que hasta ahora ha sido mi existencia, nuestro hermano grande, cuate de cada uno de los Pinto Saavedra, vecino de barriada y compañero de todos los momentos, los malos y los buenos. 

Partió después de dar batalla y de tener la mejor pascua posible por misericordia de su fiel Dios. El dolor hoy es profundo, quemante, una tortura. No imaginé que iba a ser así pero lo es. Y duele mucho porque así lo quise. Mucho, muchísimo. No hay otra razón. 

Pido sus pensamientos en esta hora por Connie y la familia toda.


sábado, 24 de julio de 2021

EFRAIM ARTURO BONILLA ARCINIEGAS


Acabo de recibir la noticia de la pascua de EFRAIM ARTURO BONILLA ARCINIEGAS. Como se repite a diario, hay docentes y profesores a tutiplén pero muy pocos maestros. 
Pues Bonilla era uno de estos últimos y de excelencia, quizás por que a su estampa bonachona, al amor por lo que hacía, que se le salía por todas partes, a su calidez tan caribe y a su elocuencia, sumaba una capacidad didáctica natural que me resulta inolvidable y que está grabada en muchos pequeños recuerdos. 
Aún guardo las fotocopias del capítulo sobre el divertículo de Meckel cuya lectura nos dejara de tarea alguna tarde cuando cursábamos cirugía pediátrica en el Hospital de la Misericordia y comprobó al día siguiente: —saquen una hojita cualquiera, muchachos, y escriban "divertículo de Meckel"... A ver: diberticulo de mequel, dimertículo de Menkel, divertículo de Merkel... Bueno, peláos del carajo, les voy a explicar desde el principio por que ustedes ¡no se leyeron ni una palabra del libro! 
Uno de los ejemplos de maestría, paciencia y sosiego que guardo es el del Profesor Bonilla enseñándonos los pormenores semiológicos de la estenosis pilórica y su oliva con esfuerzos que no cesaban hasta cuando estaba seguro de que todos habíamos entendido.
Y otro, de tacto, buenas maneras rigor, curia y ética, lo tengo en el recuerdo de su consulta de ambigüedad sexual, junto a Gustavo Malo.

Y cómo no recordar sus charlas verdaderamente magistrales: "... Como dijo Gabo, el mundo se divide entre los que cagan bien y los que cagan mal. Nuestro deber es hacer que los primeros sean cada día más y los últimos cada día menos" –así terminaba su maravillosa conferencia sobre el niño constipado–. 
Y su amor por la Universidad Nacional de Colombia que en sus años dorados aún concretaba a través de sus gestiones en AEXMUN y por el Hospital Universitario Nacional. 
Su entereza ante los ataques aleves e infames de periodistas de pacotilla. 
Su personalidad suavemente arroyadora, como la cadencia del Castellano de su natal Magdalena. 
Lo saludé por última vez en el paraninfo 122 de la Facultad con ocasión de un aniversario de nuestra promoción. Nunca nos tomamos juntos unos tequilas por el entrañable México y su Universidad Nacional Autónoma que a ambos nos acogió y formó. Es un pendiente para la eternidad.