Lo bueno para quienes adoran el sistema de salud de Colombia, tal como funciona, es que los médicos trabajemos como albañiles o jornaleros y sin vacaciones, cesantías ni prestaciones, que haya varias EPS en las que el trámite de una cita o procedimiento dure meses, que haya que interponer tutela para que otorguen muchos derechos (no sólo medicamentos especiales) –se ponen 1200 tutelas al día por fallas del sistema de salud– y que decisiones médicas vitales deban atravesar juntas, comités y verificaciones administrativos que producen humo blanco cuando ya es tarde. Por eso hay que oponerse con patas y manos a que toquen ese monumento a la perfección que es el sistema de salud colombiano, dicen.
Pero tapar las rendijas por donde se va la plata sí que no les suena. Y eso que es plata de ellos, de esos mismos del 73% y de los demás aportantes al sistema. Nadie va a dejar al país sin un aparato de atención a la salud sino que se va a tratar de solucionar problemas. No vengan a decir que no hay que corregir cosas que urge corregir en un esquema que dio pie a Palacinos, Medimases, etc. Y esperemos a saber que es lo que va a llegar al congreso para ser debatido antes de empezar a despotricar desde el desconocimiento. Si tienen tiempo hojéen las cosas que hay en la base de la intención de la reforma y en el sector para ir formando una opinión informada.
Los grandes empresarios de la salud no están invirtiendo, más por que saben que ya no pueden robar y esquilmar –como antes– para que las utilidades de las inversiones sean descomunales que por incertidumbre financiera.
Lo que hay es nostalgia de un régimen de cacos que daba réditos y beneficios a un grupúsculo de privilegiados.
Dice Alejandro Gaviria: " ... Una reforma a la salud es necesaria. Los sistemas de seguridad social deben reformarse de manera permanente. Existen consensos, más o menos definitivos, sobre la necesidad de una mayor inversión en salud pública, de un mayor énfasis en la atención primaria, de una reivindicación del talento humano, de una implementación de modelos diferenciales y de una mayor transparencia en las transacciones que implicaría, por ejemplo, la eliminación de la integración vertical... ".
Finalmente, la reforma, buena o mala, ya está enterrada por las presiones de todo tipo de los negociantes de la salud y por que independientemente de lo que se proponga el Partido Conservador, el Partido de la U, el Partido Liberal, el de muchos bienamado Centro Democrático, Colombia Justa Libres y Mira ya anunciaron que se van a ir en contra por que sí.